febrero 26, 2024

Elecciones 2023: Schiaretti busca sumar por el centro y Scioli lo quiere sumar a él

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El gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, aceleró en los últimos días el armado nacional de una propuesta «antigrieta» con eje en el peronismo de la región centro, tradicionalmente refractario al kirchnerismo, más dirigentes que se alejaron hace tiempo como Juan Manuel Urtubey, Roberto Lavagna y Florencio Randazzo. Su aspiración también es incorporar al radical Facundo Manes y hacer una PASO bien amplia, para que la suma de todos los porcentajes les permita acercarse al lote de los de arriba. Por ahora, las encuestas lo muestran lejos de esa pretensión. Coincidentemente, el embajador Daniel Scioli, que se perfila como posible candidato de la Casa Rosada, contó su intención de sumar a los mismos dirigentes -habló de Schiaretti y Manes- para una coalición «a lo Lula» por dentro del Frente de Todos,

Schiaretti trabaja en dos campañas en simultáneo. En Córdoba, donde aspira que el intendente capitalino Martín Llaryora lo continúe como gobernador en una elección complicada en la que se enfrentará al senador Luis Juez, el candidato de Juntos por el Cambio. A nivel nacional, apunta a sumar a todo lo que esté en el medio entre el kirchnerismo y el macrismo. Por eso, le dio especial difusión al encuentro que hubo entre semana con sus pares de Santa Fe, Omar Perotti, y de Entre Ríos, Gustavo Bordet, sus colegas en la región Centro y ambos referentes de la línea moderada del oficialismo. 

Todas las provincias de esa región convocaron a elecciones desdobladas y pertenecen a la «franja amarilla», que en las últimas elecciones se mostró infranqueable para el kirchnerismo, dibujando el mapa a lo camiseta de Boca. Tanto Perotti como Bordet -podría agregarse al sanjuanino Sergio Uñac- afrontarán test electorales muy complicados entre mayo y septiembre por lo que no pueden darse el lujo de generar ninguna ruptura en el peronismo porque necesitan todos los votos y más. Pero, después, imaginaban cerca del gobernador cordobés, puede que se animen a diferenciarse del kirchnerismo y adherir a su propuesta federal. «El kirchnerismo no es fuerte fuera del Gran Buenos Aires. Por algo casi todos los gobernadores decidieron desdoblar», comentó un dirigente peronista de diálogo con el cordobés.

Lo más concreto, por ahora, son las conversaciones con el gobernador de San Luis, Alberto Rodríguez Saá -enojado con Alberto y con Cristina-, y con Lavagna y Randazzo, ya aliados actualmente en el Congreso. «Ahora te toca a vos», comentaron que le dijo ex ministro de Economía a Schiaretti en una larga charla que mantuvieron en diciembre. Como candidato presidencial, Lavagna obtuvo el 6,1% en 2019, un poco más de millón y medio de votos. El gobernador cordobés se reunió esta semana con el equipo de Lavagna, encabezado por el diputado Alejandro «Topo» Rodríguez y el ex presidente del Banco Central Armando Torres.  

A Randazzo, en tanto, Schiaretti le planteó la posibilidad de que se sumara a él y a Urtubey como participante de la PASO presidencial. Cree que si van los tres más Rodríguez Saá, y si logra convencer a Manes, pueden generar un suma de votos interesante que los arrime a los 20 puntos. Randazzo no resolvió nada aún y por ahora su trabajo es recorrer la provincia de Buenos Aires para acercarle dirigentes territoriales del peronismo antikirchnerista al cordobés. «Florencio cree que no hay ningún apuro para definir, todavía hay tiempo», comentaron en su entorno.

Es que la suerte de este armado dependerá mucho de cómo se resuelva la interna del Frente de Todos y quién resulte su candidato presidencial. Una cosa es con un candidato de centro como Sergio Massa y otra muy diferente, con un kirchnerista definido como Eduardo «Wado» de Pedro o Axel Kicillof. Con Wado o con Axel, suponen que a los gobernadores de la franja amarilla les resultará más sencillo ir en un armado por afuera. En cambio, con Massa les resultaría más complicado. El hoy ministro de Economía fue uno de los organizadores de aquella embionaria Alternativa Federal de 2019 -en la que luego terminaron todos separados- y tiene una imagen aceptable en esa región, a la que el kirchnerismo le cuesta tanto desde el conflicto con el campo.

Con una lógica similar, Scioli cree que también puede recolectar en el mismo lugar. El embajador da por hecho que Alberto no irá por la reelección y que él se convertirá en el candidato de la Casa Rosada. A partir de ahí, habla de ampliar el Frente de Todos inspirado en lo que sucedió en Brasil. «Mi idea está inspirada en lo que hizo Lula para ganar. No se encerró en el PT sino que amplió encontrando puntos de acuerdo, con una agenda muy clara hacia el futuro de Brasil que generó el entusiasmo de muchos sectores independientes y medios. Llegó a la victoria con un ajustado margen, si no hubiese hecho lo que hizo no hubiese ganado», dijo en diálogo con El Destape Radio.

Scioli plantea una elección en la que se repetirá el clivaje entre un modelo de producción y crecimiento contra uno de ajuste, e imagina a Schiaretti y sus aliados y a Manes del lado de la producción y el crecimiento. «Más allá de las personas, hablo de los sectores. Hay que ir a la búsqueda de ello y los puntos de encuentro», remarcó. «No hay ninguna posibilidad de que vayamos con un candidato del Frente de Todos o de Juntos por el Cambio, eso está descartado», respondió el lavagnista Topo Rodríguez ante esa posibilidad. 

Hay que decir que, por ahora, la alternativa federal de Schiaretti no despierta grandes atractivos. Según la encuesta de Poliarquía conocida esta semana, apenas alcanza el 3% de intención de voto con Urtubey, superando al gobernador cordobés 2 a 1. Los sondeos suelen dar que la mayoría de la gente se ubica por fuera de la «grieta», pero al momento de responder suele inclinarse por alguna de las dos grandes coaliciones y no por quienes eligen «la ancha avenida del medio». Lo de Javier Milei viene a ser una excepción porque no sólo se muestra por fuera de la grieta sino también de la política en general. Igual, la campaña todavía no arrancó.

«Hay que desmentir que un armado peronista de centro perjudique al Frente de Todos», se preocupó en aclarar un dirigente que participa activamente de las negociaciones. «Por ejemplo, todos los votos que pueda sacar Schiaretti como candidato a presidente en Córdoba son votos que le quita al macrismo, no a quien sea el candidato kirchnerista. Y lo mismo pasaría con los que pudieran conseguir él o Randazzo en el interior de la provincia de Buenos Aires o Urtubey en el norte del país. Porque básicamente se trata de votos opositores», agregó.

Por cierto, por el comportamiento que vienen mostrando sus bloques legislativos -el ya antiguo en Diputados y el nuevo bloque de Unidad Federal que debutó esta semana con la sesión frustrada en el Senado-, claramente se trata de bancadas opositoras, más cercanas a las estrategias del macrismo que las del peronismo. Habrá que esperar para ver cómo evolucionan a medida que se acerquen la fecha de las elecciones.

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