febrero 25, 2024

Inflación: en Economía reconocen que la inercia complica el objetivo del 60%

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La aceleración de la inflación en el inicio del año hizo que en el Ministerio de Economía comenzaran a deslizar la posibilidad de no llegar al 60% anual que marca el Presupuesto 2023. Si bien no abandonaron el objetivo, destacan que la inercia se ubica en torno al 6% a pesar de que aseguran que la macroeconomía es consistente con un 4% mensual. En ese proceso identificaron “factores inerciales” como la devaluación, las paritarias, el cepo y la brecha cambiaria, que según entienden funciona como incentivo para que las empresas aumenten sus márgenes de ganancia. También destacaron que en el salto del IPC de febrero jugó un papel fundamental la renovación de Precios Justos.

Tras conocerse la inflación de febrero, que en la medición interanual quebró los tres dígitos, altas fuentes del Palacio de Hacienda ya reconocieron ante BAE Negocios que no garantizan que puedan cumplir con el objetivo previsto para este año. “Nuestra meta es llegar a eso, ese es el norte que perseguimos. La macro es consistente con un 4% mensual, pero la dinámica de febrero dejó una inercia alta para marzo. No nos queda más remedio que seguir trabajando en el ordenamiento fiscal hasta que haga efecto. Podés tener un mal partido pero el sistema de juego es bueno y apuntamos a ganar el próximo encuentro”, consideraron.

De todas formas, esto es algo que los economistas vienen señalando desde que se conocieron los detalles del Presupuesto 2023 y con el antecedente de que la inflación finalizó en 94,8% el año pasado. Por caso, la consultora Ecolatina explicó que para llegar al 60% el IPC debería promediar el 3,5% entre marzo y diciembre. Uno de los factores claves para el Frente de Todos de cara a las elecciones es mostrar un buen resultado en ese frente. Los pronósticos privados anticipan que el tercer mes estará en torno al 7% y que el primer trimestre tocará el 20%, por lo que consumirá un tercio de la meta oficial.

En concreto, Economía resalta que el BCRA no financia directamente el déficit fiscal y que si se suma la emisión “indirecta” a través de pasivos remunerados la nominalidad debería estar en línea con sus proyecciones. La explicación que asignan al desvío que se observa actualmente tiene que ver con lo que llamaron “factores inerciales” que juegan en contra de bajar la dinámica de precios. 

“Identificamos algunos elementos inerciales como el sostenimiento del crawling peg arriba del 5%, las paritarias, el cepo y los incentivos que genera la brecha en ese contexto para que las empresas aumenten sus márgenes de ganancia. Vamos a tener que buscar la forma de frenar este proceso, creemos que los acuerdos conceptualmente deberían ayudarnos”, explicaron las fuentes.

En ese sentido, en el Palacio de Hacienda consideraron que sostener la meta de déficit fiscal del 1,9% del PBI con el FMI a pesar de la sequía “debería ser una señal fuerte porque hacemos todo lo posible para no financiarnos con emisión”. Eso, entienden, hace que no tengan que intentar un ajuste mayor al que está en marcha para sobreactuar la convergencia fiscal.

El equipo económico del Gobierno recuerda que a los efectos de la guerra en Ucrania se sumaron la sequía, las heladas y la ola de calor que perjudica algunos cultivos “como el tomate”. 

Por otro lado, destacaron que más allá del impacto que tuvo la carne en el IPC de febrero el relanzamiento de Precios Justos generó aumentos por encima del 3,2% mensual que tienen las empresas como pauta. Un informe de la Secretaría de Comercio que conduce Matías Tombolini mostró que el reemplazo de algunos productos que estaban congelados, a los que se les permitieron incrementos por hasta 9% promedio, y el ingreso de otros artículos con valores más altos jugó al alza. Hubo empresas que también aumentaron por encima de lo permitido. 

El relevamiento oficial arrojó que en los cuatro meses de vigencia del programa los productos de consumo masivo que forman parte del mismo marcaron una suba del 18,4% promedio, cuando el tope esperado era de 17%. El desvío de las bebidas, por ejemplo, fue de 3,9 puntos sobre el nivel esperado y los artículos de limpieza sobrecumplieron el objetivo por medio punto porcentual.

“El efecto del acuerdo debería notarse a partir de marzo, con una variación promedio más cerca del 3,2% o 3,5%, porque el cumplimiento es del 98%”, mencionaron en Economía.

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